Etapa 2: Porto Seguro - Salvador de Bahia

Para nosotros fue muy emotiva la despedida con Inglid y Daniel en Rio de Janeiro; porque ellos nos ensenaron varias cosas durante la semana que compartimos. Su espontánea y desinteresada amistad, el abrinos la puerta de sus casa, el dedicarnos su tiempo, su hospitalidad y calidad. Ellos nos dejaron muchas cosas para aprender y para imitar.
Rio de Janeiro – Porto Seguro: esta etapa la hicimos en micro, fueron bastante kilómetros y tardamos 18 horas en llegar. Bajamos en la terminal, armamos las bicis y entramos en la ciudad, que nos pareció muy linda, de playa, con mucho movimiento.. lo que buscábamos! Al fin!! Esto es Bahia!!! Es que porto seguro ya esta en el estado de Bahia y se nota la diferencia de las ciudades y pueblos de los estados de Rio de Janeiro y Sao Pablo. Muchos barcitos, música en vivo, artesanías.. lindo. Al llegar a la ciudad te asedian docenas de personas que te quieren llevar a una posada u otra, lo mismo que los vendedores ambulantes que también son muy insistentes, hasta el punto de hostigarte. Esto es muy típico de acá, porque hasta en la guía cuatro rodas lo destacan. Paramos en un hotel y salimos a dar una vuelta por la ciudad, felices de haber llegado a un lugar así. En nuestro recorrido, el negro se compro el famoso protector solar con “olor a coco” que venia buscando desde que salimos. Ya a la noche salimos a la calle que se llama “rua du alcohol” que es la calle mas visitada y que queda bordeando el mar, donde esta todo el movimiento nocturno. Estaba llenísima!! Había cientos de puestitos que hacian tragos, que estaban decorados con muchas de flores y frutas, muy llamativos y coloridos. Porsupuesto, allá fuimos!! Nos tomamos unas capetas en un puesto llamado “O rei do Capeta” y nos acordamos mucho del negro Pietrani y de agustín que les gusta tanto. En este lugar había muchos puestos dedicados SOLAMENTE a la venta de capeta.
Al otro día nos quedamos para conocer un poco mas este lugar, asi que nos levantamos y a pesar de estar lloviznando decidimos ir igual a la playa. Es que acá en Bahia, llueve y sale el sol varias veces en el mismo dia. Agarramos las bicis (sin alforjas) y partimos rumbo a Arrail d’Ajuda, un pueblito que queda como a 3 kilómetros al sur de Porto Seguro y que hay que pasar en balsa. Fuimos a una de las tantas playas para lo cual, tuvimos que pasar primero por la ciudad que nos encanto. Tiene muchísimo verde, plantas frondosas, tranquilidad, todas las casas son con jardines de vegetación super abundante lo que le da ese aire tan tropical a este pueblo. No sé, en el pueblo y en los alrededores se respira un aire de playa, de informalidad.. que transmite mucha paz. Nosotros íbamos en las bicis mirando para un lado y para el otro, disfrutando de este hermoso lugar. Pasamos por el centro comercial donde los bares eran unos mas lindos que otro, bonitos estéticamente, muy bien decorados. Nos recomendaron ir a la playa de Pitinga, como una de las más lindas. Allá fuimos y nos encanto, asi que pasamos un dia de playa relajado.
Porto Seguro – Canavieiras: Después de varios días de descanso en Rio y Porto Seguro, retomamos las jornadas de pedaleo. La idea de hoy era completar el trayecto hasta Canavieiras, pero, como íbamos bordeando la playa y no por la ruta principal, había tramos que supuestamente tendríamos que hacer en barco o balsa… bueno.. decidimos ir igual. El camino fue todo plano y con poco transito, por lo que el pedaleo fue tranquilo y lo disfrutamos. Al mediodía paramos a almorzar en un lugar raro.. era una entrada larga desde la ruta hasta el mar, de arena muy fina y cuando llegabas al mar había cientos de cocoteros, arena y varias casas… deshabitadas. Era muy raro el ambiente. Desde ahí, se podían ver movimientos en una base que parecía petrolera. Nos quedamos y almorzamos en este lugar tan lindo y extraño.. que sin embargo transmitía cierta inquietud. Finalmente llegamos a un pueblo perdido en el tiempo llamado Belmonte donde buscamos insistentemente el famoso barco o balsa (que nos imaginábamos tipo un transatlántico) que nos llevaría a nuestro destino final Canavieiras (30 km al norte).. pero resulta ser que eran unas tristes y precarias lanchas / botes. Nuestras caras eran de piedra. Nos imaginábamos pasando el mar con esas lanchitas de papel, con nuestras bicis arriba y con el miedo que tanto el negro como yo le tenemos al mar abierto. Encima cuando estábamos ahí llego una lanchita y varias personas se acercaron, una chica se desmayo al enterarse que un barca donde venia un familiar se había dado vuelta. La situación no era para nada prometedora. Con el negro decíamos, que es peor?, esto o volver a hacer todo el camino de vuelta??? Noooo, volver jamas!!!! Asi que desarmamos las bicis, las subimos con el corazón en la mano y salimos. Pero grande y feliz fue nuestra sorpresa cuando apenas salimos y el “baqueano” o conocedor de la zona que conducía la lancha nos dijo que nos llevaría por “aguas muertas”, es decir, por ríos internos. Yuppi!!! Ya totalmente contentos con la novedad, fuimos disfrutando de los paisajes increíbles de estos rios internos, llenos de vida salvaje, tomando unos ricos mates con el buen hombre. Me acorde de mi papa porque se que disfrutaria mucho de estos paisajes, con lo mucho que le gustan los rios y la peces.
Finalmente, llegamos a Canavieras , nos instalamos y nos fuimos a cenar a un lugar donde nos enseñaron a hacer feijoada ¡!! Al final, pongo la receta (clau, para vos que te gusta tanto.. y tambien para lucas que pide recetas tipicas).
Canavieras – Praia de Acuipé : Hoy el dia comenzó temprano con un desayuno muy rico, apareciendo en escena la famosa banana frita (llamada maduro) que venimos persiguiendo desde costa rica. Hay que rico! También conocimos la fruta llamada Cajú, que contiene la famosa castaña. Es rara, colorida pero no tan rica como fruta, si como jugo. Conversando en el desayuno nos enteramos que la zona que el día anterior habíamos transitado en la lancha desde Belmonte, es un laberinto de rios que cuando sube la marea se mezclan con el agua de mar, y esta mezcla de agua salada y dulce genera una gran diversidad de crutáceos, cangrejos en particular, por este motivo la zona es llamada Mangezaes. Canavieras es conocida internacionalmente por la pesca de cangrejos y por se el lugar numero uno del mundo en la pesca del merlin azul. Para salir de la ciudad teníamos que pasar por el centro, asi que aprovechamos para comprar frutas. La ciudad le recordó al negro a Baradero de antaño cuando funcionaba la voz de los barrios (L52), ya que en los puestos de luz habia altavoces que pasaban música y radio local.
Hoy nos toco lluvia, sol y viento en contra como casi siempre ¡ el viento siempre esta totalmente OPUESTO a cualquier dirección que viajemos! No hay caso, siempre viento en contra!! También tuvimos dos pinchaduras en la bici del negro. Esto nos retraso un poco, además de que el camino tenia muchisimas subidas.. así que ya tipo 5 de la tarde decidimos parar, a pesar que nos faltaban unos 30 kilometros para llegar a la ciudad que pensábamos (Ilheus). Decidimos parar en una posada que quedaba frente al mar en la praia de Acuipe. Muy linda! Nos fuimos al mar y después cenamos en un restaurant que tenia la misma posada. Allí nos pusimos a charlar con la familia dueña del lugar. Ella era brasilera y él Italiano (como vos Corradito!!). El tiene 70 años y esta diez veces mejor que nosotros! Parecía de 55! , pero eso no es todo, resulta que la madre de el también estaba ahí… 92 años!! Y también super vital! Mejor que el negro y yo juntos! Ahí nos contaron que él se vino de Italia hacía 10 años ( a los 60) en busca de una mejor vida. Allá trabajaba mucho y aca en Bahia trabaja pero solo lo necesario y disfrutaba mas. Toda la gente de aca tiene ese estilo. Además vino en busca de este clima maravilloso… que aca sentía que vivia la vida. Realmente transmitían una energia tremenda, no se podía creer que tuvieran esa edad. Después nos invitaron vinos y cachacha.. una linda forma de terminar la noche. Ha, un detalle, hoy pasamos nuestros primeros 1000km de pedaleo… ¡!!!
Praia de Acuipe – Sierra Grande: Hoy el desayuno nos sorprendió con varias frutas nuevas para descubrir: Cupuaçu, sapoti y mangustin, siendo esta última muy rara a la vista y muy muy rica (subimos algunas fotos). Hoy en nuestro recorrido pasaríamos por Ilehus, cuya zona es muy reconocida por las plantaciones de cacao. Según nos cuentan, Ilehus tuvo su época de esplendor en la producción de cacao. En ese momento, los llamados coroneles (dueños de las fazendas –haciendas-) ganaban muchísimo dinero con la venta del cacao debido a la calidad excelente del mismo. Incluso, exportaban la producción con un año de anticipación a Europa, principalmente a Suiza. Todo lo que ganaban, lo gastaban en viajes y fiestas en Rio de Janeiro y en el extranjero, dándose gustos muy lujosos. Pero nunca invirtieron nada en la ciudad ni diversificaron su actividad, solo se dedicaban al cacao. El problema surgió cuando una peste se apoderó de las plantaciones de cacao, terminando con casi todas. Esto provocó un caos en Ilehus, empobreciéndose la gran mayoría de la población. Hoy en día continúa siendo una zona reconocida por la producción de cacao, pero la calidad nunca volvió a ser la misma. Además, los mercados comerciales fueron ocupados por otros países, por lo que hoy en día se exporta pero en mucha menor medida. Otra curiosidad que nos contaron es que en la misma planta de cacao se encuentran todos los estadíos del fruto al mismo tiempo: el pimpollo, la flor, la fruta chiquita, la fruta en proceso de maduración y la madura (subimos una foto de la planta de cacao con frutos) . Esto imposibilita la cosecha con maquinarias, si o si se necesita la labor manual del hombre pero, irónicamente, el trabajo es muy poco valorizado; incluso es muy común la explotación en este tipo de actividad. Otra curiosidad de la ciudad es que aquí nació Jorge Amado, uno de los escritores mas reconocidos de Brasil, y en varios de sus libros cuenta las historia del cacao. Después de tanta charla, salimos tarde a pedalear, tipo 9 de la mañana, con el sol ya alto (por mas esfuerzos que hagamos, siempre encontramos un motivo para salir tarde!!) . Hicimos unos kilómetros y el negro (que iba adelante, como el 99% de los casos) se hizo el vivo y me dijo que pare, después me llamaba y me decía que vaya por el costadito de la ruta, cuando iba por la mitad, casi llegando a él, me dice “mira para el costadito”, miré y había una super vibora en el camino!!! Casi me muero.. nunca pedalee tan rápido ni grité tan desesperada! Que animal mas horrible! Y me acordé que en el libro de primeros auxilios que tenemos dice “en caso de ver una víbora, verifique si tiene la cabeza triangular, si tiene las fosas nasales separadas … en caso positivo.. es venenosa! Pero yo me pregunto: como voy a verificar todo esto.. corriendo!! Pero, a quien se le ocurre???
No pudimos llegar a nuestro objetivo del día, Itacaré, ya que eran como las 5 de la tarde y nos faltaban unos 30 km de subida. Tuvimos que quedarnos en un pueblo llamado Sierra Grande que no tenia nada de nada y nos hospedamos el la unica posada del pueblo. Hoy , durante el camino, paramos en una fabrica de chocolate (en Ilehus) donde me acorde mucho de mi mama porque es loca por el chocolate ¡! Aca hubiera sido feliz! Tambien compartimos un momento con un hombre que pescaba en un rio al lado de la ruta, paramos y nos conto que estaba esperando el cambio de marea para pescar un pez llamado siri (este rio se alimenta del mar) y nos mostró unos cangrejos que había pescado. Todo era para comer él, nada para vender
Sierra Grande – Barra Grande: Luego de 30 km de subidas y bajadas, llegamos a Itacaré. Alli debíamos tomar una balsa para seguir camino. Nuestro objetivo del día era un pueblo llamado Barra Grande. No sabemos porque, pero desde el día anterior nadie nos sabía dar información concreta sobre este trayecto. Era el mediodia y tomamos la balsa. Una vez del otro lado, ya estábamos en Barra Grande, pero, según la información que teníamos nos faltaban unos 50 km para llegar al pueblo. Empezamos a pedalear en un camino de arena que por unos 10 km era mas o menos transitable.. pero muy cansador. Paramos a almorzar en una sombrita. Casi no pasaba nadie y eso nos parecía raro. Salimos nuevamente y el camino iba empeorando kilómetro a kilómetro. Justo venia un camión destartalado, lleno de tejas, que iba en nuestra dirección (al fin vemos vida humana!!) y lo paramos para preguntarle si sabia cuanto faltaba, pero nos dijo que faltaba muchisimo y que el camino que seguía era todo barro. Asi que subimos nuestras bicis arriba de todo y nosotros tambien. Hicimos como unos 20 km en este camión que iba a 4 km. Por hora por las condiciones del camino. Agradecimos haber encontrado a este buen hombre!!!! Era un poco incomodo el viaje (con decir que nuestros asientos de la bici parecían clase ejecutiva). Después de unos mas o menos 20 kilómetros nos bajaron porque ellos debían bajar las tejas en otro lugar. Ahí bajamos y preguntamos cuanto faltaba, y nos dijeron: 50 km , pero , como podía ser??? Cada vez eran mas kilómetros!! Bueno, conclusión: hicimos como unos 40 km más hasta llegar a Barra grande, ya de noche (por primera vez anduvimos de noche), todo camino de arena, siendo los ultimos 8 km intransitables, solo podíamos ir caminando con nuestra bici a cuestas. Como premio del día, llegamos a uno de los lugares que mas nos gustaron hasta ahora del viaje: Barra Grande. Un pueblo de unos 3000 habitantes, con playas paradisíacas, calles de arena, sin automóviles (solo unos camioncitos, que ellos llaman “jardineras” y que tienen bancos atrás para llevar a la gente) y muchos bares y restaurantes tipicos. Su difícil acceso hace que sea un lugar donde aún no haya llegado el turismo masivo. Sus playas figuran entre las 13 mejores el mundo. Aquí nos quedamos dos dias para conocer y descansar. Aca me encontré con un entrerriano, de Villaguay!!! Al fin un Gurí!!! También vimos unas artesanías en cerámica muy lindas, igual no se comparan en nada con las que hacen Miriam y Marisa, mis amigas entrerrianas!! Las de ellas si que son buenas!!! Son unas genias haciendo cosas en ceramica!
Barra Grande – Morro de Sao Pablo: Hoy, para llegar a nuestro objetivo que era el Morro de Sao Pablo, teníamos que tomar una balsa, pedalear y volver a tomar otra balsa (ya que el Morro de Sao Pablo es una isla). Embarcamos temprano tipo 8 de la mañana rumbo a camamú, tardamos casi 2 horas y llegamos al puerto que tiene un movimiento importantísimo. Es que todo lo que llegan a la isla de la zona parten de este puerto. Por ejemplo, a Barra Grande, todo lo que llega es por barco, desde alimentos hasta materiales de la construcción. Armamos las bicis y salimos, dándonos la bienvenida una subida muy empinada. Hicimos unos kilómetros y se notaba que nuestros músculos seguían cansados. Las piernas se sentían mucho. Encima, todo el camino fue subida y bajadas con el viento en contra, por supuesto. Nuestro aliciente era que después nos tomaríamos una semanita de descanso en el morro. (parece una ironia jaja). Finalmente, tipo 19 hs llegamos al morro, bajamos todo y un chico del lugar, llamado Alvino, nos dijo que ellos eran guías de orientación del lugar y que nos ayudaría a buscar posada y a llevar nuestras cosas. Asi fue. Pasamos primero por el centro del pueblo, luego de subir una calle muy empinada desde el puerto. Nos impacto el movimiento que tenia!! Mucha gente, locales y extranjeros, luces , música, bares, restaurantes… las callecitas de arena, un ambiente de playa genial. Pasamos el centro y seguimos viaje rumbo a las playas, para buscar alguna posada. (Acá las playas se llaman primera, segunda, tercera, cuarta, etc). Conseguimos una posada en la segunda playa.. nos duchamos y salimos a pasear, a pesar del cansancio!!!! Acá todos los días hay fiestas y shows en vivo, incluso los restaurantes en su gran mayoría tienen espectáculos propios. Fuimos a cenar y después a tomarnos unos tragos espectaculares en uno de los muchos puestos de tragos que hay. Igual que en Porto Seguro, un puesto es mas lindo que otro en su decoración! Todos con frutas exoticas! El negro, claro, ya estaba tomando nota para llevar uno de esos tragos al bar. La bebida típica de acá es obviamente las caipiriña, caipirosca y la caipifruta (mezcla de varias frutas con cachacha o vodka). En cuanto a la comida, todos los platos con frutos de mar y pescado.. y los famosos pasteles bahianos, que son una especie de empanada gigante, frita, de los gustos que quieras.
Nos quedamos casi una semana en el morro, disfrutando de las hermosas playas , algunas con piscinas naturales donde los cardúmenes de peces nadan con vos (aquí nos acordamos mucho de todos los ninos de nuestra familia (mis sobrinitos Luciano y Magali) y de los hijos de nuestros amigos (no los nombro a todos porque son muchos!), cuanto los hubieran disfrutado! Cosas que nos llamaron la atención? Acá en el morro todas las calles son de arena y no hay vehículos (el acceso es por barco o avión) , entonces, cuando uno llega al morro tiene que ir caminando con todas las valijas hasta el hotel, que en el 90% de los casos quedan sobre la palya, entonces, uno esta en la playa y ve desfilar a la gente que llega y se va con todos sus bártulos, es muy divertido. La única ayudo son los “taxis” locales, que son hombre con carretillas (tipo de albanil) para llevar cosas. Otra cosa que nos llamó la atención es la cantidad de Argentinos que viven aca. Son un plaga!!!! La mayoria vino de vacaciones… y se quedo! asi de simple. Bueno , hay muchas otras cosas para contar, pero paro, porque sino se hace muy largo! Ha, esta semana el negro estuvo pensando en su equipo de futbol de “lo Guidi”, quiere saber como van!!! Por suerte Gustavo y Sergio le dieron un poco de información!
Morro de Sao Pablo – Salvador de Bahia. Llegamos a Salvador vía Catamarán luego de 3 horas de viaje. Llegar a esa ciudad tenia un significado especial para nosotros ya que era uno de los lugares que mas nos interesaba estar. Apenas llegamos al puerto, intentamos subir a la parte alta de la ciudad que es el centro histórico llamado Pelourinho. Para ello, hay un ascensor llamado Elevador Lacerda que fue construído en el ano 1873 y tarda 30 segundos en recorrer los 72 metros que unen la parte baja y alta de la ciudad. Pero nos revotaron porque no podíamos subir con las bicis, asi que bueno, tuvimos que hacerlo por el camino recontrasuper elevado, tan elevado que tuvimos que bajar y llevar las bicis a cuesta. Ìbamos mitad de camino y un chico que iba subiendo se ofreció a empujarme, asi lo hizo!!! Un alivio para mi! Mientras el negro miraba con el pico estirado. Cuando casi habíamos llegado arriba, se armo un lio barbaro porque unos policias (aca hay MUCHA policia y toda MUY armada) nos gritaron que no teniamos que tomar esa calle y se vinieron rápido al chico que venia con nosotros y se pusieron a interrogarlo.. porque pensaban que el chico nos quería llevar a otro lugar para robarnos.. pero, la realidad es que el pobre chico jamas nos dijo de que fueramos para otro lugar.. asi que seguimos viaje un poco angustiados por el muchacho (igual se notaba que lo conocían los policias y que tal vez por algo se habrán puesto tan agresivos con él). Llegar al Pelourinho es una sensación unica y magica. Es un lugar magico. Localizado en el centro histórico de Salvador y nombrado patrimonio cultural mundial por la Unesco, el Pelourinho es un capitulo aparte en la ciudad Bahiana. Caminar por sus calles es sentirse un poco algún personaje de los libros de Jorge Amado. Aqui vivió uno de los dos maridos de doña Flor y también Teresa Batista, que lidero la famosa huelga de prostitutas. Hoy en día gran parte del conjunto de caseríos del siglo XVII Y XVIII están recuperados y la ciudad es sinónimo de fiesta, cultura y arte. Desde el amanecer se escucha música en casi todas sus esquinas, con bahianos tocando los mas extraños instrumentos musicales. El nombre “Pelourinho” deriva de las columnas donde los esclavos y criminales eran azotados hasta el final de siglo XIX. Los pelourinhos fueron desactivados con la abolición de la esclavitud. Aqui se vive un aire de fiesta contínuo. Todos los días fiesta. El martes, por ejemplo, se festejaba la liberación de los esclavos.. pero no este martes.. TODOS los martes del año festejan!!!.. y cuando digo festejan es una fiesta general en todo el pelourinho, con sus calles llenas de músicos, artesanias, puestos de comida, y gente... mucha gente. Una fiesta hermosa para nosotros.
También asistimos a una muestra de OLUDUM, la más famosa de las bandas de música afro-brasilena. Se te pone la piel de gallina al escuchar el sonar ensordecedor de los tambores, ver sus bailes y escuchar a sus músicos. Es inevitable bailar!, aunque uno se muera de vergüenza, rodeada de cientos de brasileros que tienen la musica en el cuerpo y que bailan perfectamente. Disfrutamos mucho este espectáculo.
Tambien fuimos a conocer dos de las iglesias más famosas de bahia (cuentan que aquí hay más de 365 iglesias, por lo que uno podría asistir a una distinta cada día del ano. Y con solo mirar para arriba, uno ve decenas de cruces que dan fe de este dicho). La primera a la que fuimos es la Iglesia y Convento de San Fransico es uno de los mejores modelos de la primera época del estilo barroco. Esta toda revestida em talla dorada, que le da uma apariencia de iglesia de oro. Fue construída en el año 1723. Entrar en este lugar es quedarse con la boca abierta. Es una obra maravillosa. Nadie puede creer que se pueda hacer una obra de arte tan perfecta hace tantos anos. Después fuimos a la Iglesia de Bonfim, donde sus procesiones son famosas. La iglesia no nos impacto demasiado.
Las comidas tipicas acá son muchas, casi todas fritas y con mariscos. El acaraje es la mas conocida. Respecto a los tragos, aca sigue siendo la cachacha la bebida típica, pero saborizada con infinidad de especias y frutos. Fuimos a un bar muy típico de aca llamado “ O Cravinho”, que fue creado hace más de 60 anos. La casa vende marcas reconocidas de cachacha y produce, con ellas, 26 tipos de infusiones. La mas famosa, o cravinho, tiene efecto antigripal, según Julival, su dueno..
Aquí nos quedamos 4 dias, disfrutando de la ciudad. Conocimos a varias personas interesantes y que nos transmitieron mucho de su vida diaria aquí en Bahia. Charlar con ellos , es aprender de la vida común de los brasileros, y a nosotros nos encanta saber eso!!! Ahora.. seguimos viaje rumbo a Recife, buscando sus dunas de arena.

1 Comments:
HOLAAA!!!... CHE VALENTIIIINAAAAA!!!!
2:41 p. m.
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