BRASIL Etapa 5 Amazonas y Salida de Brasil

Y finalmente llegò la etapa del Amazonas. Para nosotros tenia un significado especial, quiza por las infinitas fantasias que esta palabra despierta y por las muchas veces que uno escucho hablar sobre este lugar desde la infancia.
La idea nuestra, original, era navegar el rio Amazonas en algún barco pequeñito, de pescadores, que no sea comercial, para evitar todo lo que sea turìstico. Querìamos conocer la zona como lo harìa alguien del lugar. Tambièn querìamos hacer contacto con alguna aldea indígena de la zona, etc.. pero no resulto nada fácil cumplir este deseo, mejor dicho, imposible. Una de las razones es que la gran mayoría de la gente hace el recorrido contrario al que nosotros teníamos que hacer, es decir, salen de la ciudad de Manaos y llegan a Belem. Y nosotros, necesitábamos hacer exactamente lo contrario para seguir la ruta de salida hacia Venezuela. Adicionalmente, en Belem está todo mas “comercial” y monopolizado con respecto a la navegación del Amazonas. Ni siquiera logramos contactarnos con una persona que hiciera un viaje alternativo. Todo lo que uno encuentra son los llamados “barcos de lìnea” , es decir, barcos que transportan mercaderìa, gente que sube y baja en los puertos intermedios del rio y por ùltimo, algún que otro turista perdido. Después claro ,también están los típicos barcos destinados a los turistas. Lo que podemos decir luego de hacer este recorrido y de haber hablado con mucha gente que ya conoce el amazonas (no solo el rìo, sino la selva) es que esta zona de Brasil es la mas comercial y la “menos amazónica”, contrariamente a lo que nosotros siempre creímos. Si yo les pregunto: “donde queda el amazonas? “ que nos respondería la gran mayoria? Yo creo que lo mismo que nosotros: en Brasil!!!!!. Y la respuesta sería parcialmente correcta, ya que parte de la selva amazónica esta en Brasil, pero tambièn está en Venezuela, en Bolivia y Colombia; y, en estos últimos tres países es donde mejor se conserva, donde todo sigue siendo menos explotado y donde la selva sigue siendo eso… selva. Claro que aquí tambien uno puede tomar coraje e irse solito a internarse en el amazonas .. pero… no somos tan arriesgados! Para nada!.
Finalmente compramos dos pasajes para hacer el recorrido en un barco de línea, llamado Santarem, el cual tardaría cinco días en hacer el trayecto. Antes de subir al barco, pasamos por el mercado Ver-o-peso a comprarnos dos hamacas, ya que en el barco la gran mayoria duerme asi!! Claro, también hay algún que otro camarote perdido, pero ya es mas caro. Desde un año antes de salir de viaje el negro viene diciendo: “yo no sé si podré dormir en hamaca….como será?” Bueno, llegaba el momento de saberlo! Para resumir les cuento que comenzamos durmiendo en hamacas y terminamos durmiendo en camarote!. Detalle sin importancia.
Estuvimos largo rato esperando que salga el barco, mientras nos entretenìamos mirando la infinidad de cosas que cargaban! Caminones y camiones de mercaderia! Costaba creer que esa cosa siguiera flotando!. A las 8 de la noche salimos y nosotros, emocionados por estar cumpliendo este deseo. Ya en la noche, conocimos y conversamos con un montón de gente que nos acompañaría durante el viaje: Carlos, un señor muy simpático y ameno. El es Brasilero y vive en el estado de Acre, en el limite con peru y bolivia. Nos hicimos amigos con él. También conocimos un aleman llamado Philipe, malabarista y trotamundos. Una pareja de una chica brasilera y su novio italiano, llamados Mace y Roberto, muy simpaticos y charlatanes. Ella es apicultora y èl trabaja en el mundo agropecuario. Una peruana, un yanqui… bueno… varios.
Al otro día nos levantamos temprano y salimos rápido a mirar por donde íbamos. Durante casi todo el día navegamos por lo que se llama el canal de Breve, en el rio llamado Igarapi-miri y recién a la tardecita llegamos al curso del rio Amazonas. El canal de breve es el lugar donde el rio se hace más estrecho por lo cual permite ver de cerquita ambas costas y esto permite observar con mucha facilidad toda la floresta de la selva. La vegetación era muy abundante, de un verde increíble, con una diversidd de plantas, hojas , flores, todo impactante. Creo que realmente ahí caímos recién en cuenta de donde estábamos. Entre la vegetación, en la orilla del rio se podian ver cada tnto casitas de pobladores locales, indígenas, etc,.. todas ellas muy sencillas, de madera y hojas de palmera en general, y construidas sobre una base alta. Todas ellas contaban con canoas o pequeñas embarcaciones al lado. Una cosa que nos llamó la atención es que, a medida que
nuestro barco se iba acercando a alguna de estas casas, salían rapidísimo niños en sus botes y se acercaban al barco (por lo general niños pequeños de 6 o 7 años solos en las canoas, o también mujeres con varios niños pequeños). Esto paso una vez y otra vez y nosotros, ignorantes, pensábamos que iban a saludar. Pero luego nos informamos y nos dijeron que se acercan, esperando que la gente del barco les alcance alguna cosa: ropa o alimentos por lo general. Esto sucedió cientos de veces a lo largo del día. Carlos nos contaba que por su trabajo (es secretario de gobierno por el partido de Lula, el pt) visitaba con mucha frecuencia aldeas indígenas y las tres cosas que más les piden son: sal, municiones y fuego. Cuando la gente le acercaba algo desde el barco, agradecían con una gran sonrisa. Varias de estas canoas se acercaban al barco y con una habilidad impresionante, se enganchaban con unos lazos o ganchos a las goms que colgaban del barco!! Algunos niños, solo por diversión! Y muchos otros para vender dentro del barco distintos productos: palmitos de la palmera de Acai (EXQUISITOOOO, nada que ver con los palmitos que nosotros estamos acostumbrados a comer en argentina.. pero nada que ver!!), bananas, camarones, manies.. y un montón de otras cosas. Todo el día estuvimos embobados disfrutando de todo esto y sin poder despegarnos de la baranda del barco para mirar todo lo que habia en la costa. Finalmente llegó el atardecer, un momento único en un lugar único… fue magico.. y había una energía inmensa. El cielo, rojo, muy rojo. Ya a la noche, disfrutamos de la brisa fresca, las estrellas y la luna. También de lindas charlas, principalmente con Carlos, con el que hicimos una linda amistad. (con el negro se la pasaron hablando de whiskies!).
En el segundo día, el paisaje ya cambio un poco. La vegetación seguía siendo hermosa, pero había mas claros y la costa era mas suave. El día anterior la vegetación era tan exuberante que nosotros nos pregunt´bamos como haríamos para ingresar a la selva si nos obligarn a hacerlo!! Hoy en cambio, ya había como ms barranquitas o tipo playitas en algunas partes. También se podían ver algunas manadas de búfalos. En el agua, nos acompañaban los votos (delfines de agua dulce) que nos alegraban y nos sorprendían con sus saltos y nos dejaban disfrutar de su belleza natural. En todo el trayecto me acordé mucho de mi papa, porque sé que a él le encanta todo esto y que lo hace feliz el río y la selva. Y desde el corazón intenté compartirlo con él.
Al tercer día el barco llego tempranísimo al puerto de una ciudad llamada Santarem, la cual tiene unos 250.000 habitantes y esta considerada la ciudad màs linda del estado de Amazonia. Le dicen el caribe de agua dulce (en el album de fotos aparece una foto de arena y playas, bueno , es de esa ciudad). El barco iba a estar anclado todo el dia en ese puerto, asi que aprovechamos para conocer el lugar. Salimos en grupo con Carlos, mace y Roberto. Hicimos unos 38 km hasta la playa mas famosa de la ciudad llamada Alter do Chao, donde tambièn hay un pueblito. La arena era blanquìsima, con barracas de paja y palos en la orilla del rio. El agua era muy clarita y tibia y también había arboles nativos cerca de la costa. Pasamos un dia maravilloso, compartiendo charlas y baños con estos nuevos amigos. La vuelta fue un poco emotiva porque nos teniamos que despedir de Carlos ya que èl se quedaba en esta ciudad. Realmente en poco tiempo hicimos una linda amistad con èl. Nos hizo muy bien conocerlo. Es todo un poeta de la vida.
Una cosa que nos llamo la atención del barco es la falta TOTAL de conciencia ecológica. Era indignante ver como todo el mundo tiraba la basura al rio, inclusive la propia tripulación del barco. A nadie le importa la gran cantidad de años que tiene que pasar para que una lata de coca o cerveza se degrade en el rio! Pensábamos cuanto tiempo mas le quedara al amazonas con este tipo de actitudes?
Pasamos dos días mas en el barco y finalmente llegamos a Manaos!!! Al fin tierra firme!!!! Habia finalizado un viaje que disfrutamos mucho! Bajamos nuestro equipaje y bicis y comenzamos a recorrer esta ciudad que tiene 1.500.000 habitantes aproximadamente. La misma tuvo su época de esplendor en la época de “la borracha”, que fue cuando se exportaba la producción de las plantas de latex, a fines del 1800. Desde un principio nos sentimos bien en esta ciudad y nos pareció linda, a pesar de ser enorme y muy industrial. En esta ciudad existen muchísimas fabricas importantes y se debe, en su gran mayoria, a un proyecto de “zona franca”,mediante el cual dichas empresas pagan minimos impuestos a cambio de inversiones en infraestructuras, cultura, deporte , etc para la ciudad. Y esto se nota mucho!! Aquí todos los edificios historicos están perfectamente conservados, hay mucha movida cultural gratutita, incentivo deportivo, bueno, de todo!! Inclusive la ciudad esta hermosamente decorada para navidad!!! Increíble lo lindo que esta todo decorado con miles de lucecitas… con el negro nunca habíamos estado en una ciudad decorada asi para las fiestas! Esta zona franca tuvo su inicio 25 años atrás y con el paso del tiempo ha ido incrementando sus beneficios, dándole esplendor a la ciudad. Hay muchos lugares para visitar aquí! Una de las opciones es visitar el lugar donde se juntas las aguas del rio Negro y Solimone, famoso porque los colores de las aguas son muy diferentes, dando un espectáculo natural muy bonito. Otra opción es visitar el teatro Amazonas, que es una construcción neoclásica de fines del siglo XIX y es el símbolo del esplendor de la ciudad en el ciclo de la borracha. Por dentro el teatro es muy lujoso y por fuera muy imponente, llamando mucho la atención su cupula que exhibe los colores de la bandera brasileña y es super rara, rompiendo con el estilo general de la construccion . Incluso nos contaban que el gobernador de entonces casi pierde el puesto por haber insistido con dicha cupula, de estilo totalmente oriental, logrando el enojo de los catolicos de entonces. Nosotros recorrimos todo el teatro con un guia, que nos brindo mucha información y que nos invito a una funcion gratuita del teatro. Como contaba antes, hay muchos espectáculos gratuitos en esta ciudad. Por supuesto, al otro dia fuimos a la funcion que nos encanto!!! . Primero canto una mujer cantos navideños, muy lindos. Luego un grupo con musica amazonica, que te llegaba al alma! A Norbe le encanto mucho este grupo. Finalmente, vallet. Realmente salimos encantados de ese lugar. Otro lugar tipico de visita es el puerto de la ciudad, lleno de vida! cientos y cientos de puestos ambulantes, gente caminando por todos lados, mezcla de olores y colores, calor , ruidos continuos, barcos llegando y partiendo minuto a minuto …bueno, es uno de los puertos mas importantes de Brasil.
Tambien hicimos el recorrido “gastronomico” de la ciudad, probando algunos platos y bebidas tipicas de aquí. Primero probamos sándwich de “Tucuma”, que es una fruta de una palmera nativa de amazonia. Estaba rico, aunque el sabor no era muy definido. Después probamos jugos de Guarana en un lugar tipico de aquí. Hace siglos que la pasta de guarana sirve de alimento y remedio para los inicos Maes, en la Amazonia central. Hoy, la region es una de las principales productoras de la planta, que desde 1921 ingreso en la composicion de los refrigerantes. La costumbre antigua de utilizar la semilla seca, tostada y molida, en jugos vigorizantes se sigue preservando en las casas de Manaos. Nosotros nos tomamos uno de anana con Guarana y otro (super Power) con leche, almendras, mani y guarana. Después de estos jugos, podiamos pedalear 10 dias seguidos sin dormir!!! La tapioca tambien sigue siendo una comida muy tipica de aquí, que es una especie de panqueque pero de harina de mandioca, con los ingredientes que quieras.
Después de tanto barco y paseo, habia que retomar la bicicleta!!! El primer trayecto en bici por la Amazonia!!. Teniamos muchas ganas de pedalear disfrutando de la floresta Amazonica. La salida de Manaos fue larga pero tranquila, ya que salimos muy temprano (pero igualmente habia mucho trafico por ser una zona industrial). La salida de la ciudad fueron unos 20 kilometros hasta llegar a la ruta BR-174 que nos llevaria hasta la ciudad de Presidente Figueredo primero y mas tarde hasta Venezuela. Encaramos la ruta ya sabiendo que teniamos una jornada larga de pedaleo, lo que no sabiamos era que la ruta iba a ser en toda su extensión una continuación de subidas y bajadas!!! Nunca plano!! Sumado a esto, un calor intenso, agobiador, que nos hacia transpirar a litros y nos reclamaba agua continuamente (ese dia nos tomamos 12 litros de agua). La recompensa era el paisaje subyugante de la selva Amazonica, difícil de describir o de transmitir. Su verde es imponente, su aire dulzon, el sonido continuo de pajaros cantando decenas de cantos diferentes, algunos muy extraños para nosotros (por ejemplo, el canto del tucan es hermoso y muy extraño). Tambien muchos animalitos , como monos, que se nos atravesaban en la ruta. Un paisaje comun de esta zona son los llamados Igarapés, un espectáculo del Amazonas, que son una especie de arroyos o lagunas, con vegetación adentro… y con sus aguas de un color marron, rojizo. Es impresionante ver como cada especie de planta lucha por vivir y sobresalir. Incluso vemos arboles que en sus troncos abrigan a varias especies mas ¡! .Muchas flores y mariposas tambien. Paramos varias veces a sacar fotos y principalmente a descansar y tomar agua! Aunque parezca mentira, nos costaba mucho conseguir un lugar con sombra donde descansar, ya que la vegetación es tan cerrada que no te permite entrar (ademas del cagaso nuestro a las viboras jajja). Ya casi llegando, 120 km después de salir, nos encontramos con lo que nos parecia un espejismo… un mini bar!!!! Entramos volando y nos pedimos una coca gigante y helada!! Ahí nos encontramos con un grupo de brasileros con los cuales nos pusimos a charlar largo rato (hay una fotito de ellos en el album, ha, tambien hay una de Carlos, el señor del barco, que esta de sombrero). Cuando Faltaban solo unos pocos kilómetros para llegar a la ciudad de Presidente Figueredo vimos un cartel de una cascada. Paramos para mirarla y nos encontramos con un lugar maravilloso donde se podia acampar! El lugar quedaba literalmente dentro de la selva y armamos nuestra carpita a metros de la cascada. El lugar nos gusto tanto, que finalmente nos quedamos algunos dias alli. Luego seguimos nuestro viaje hasta otra ciudad llamada Boa Vista (que quedaba 750 km.adelante), que es la capital del Estado de Roraima, para finalmente salir de Brasil hacia Venezuela. Boa Vista tiene un estilo diferente a las ciudades brasileras que conocimos (aunque dicen que se parece mucho a Brasilia en su diseño). Sus calles son anchas, arboladas, sus construcciones de estilo modernoso y esta al borde del rio Branco. En esta ciudad tuvimos que ir, por primera vez al medico porque el negro estaba con dolores de estomago. Aquí comprobamos que la medicina en brasil es cara. Muy cara. Esto ya nos lo habian contado nuestros amigos Ingrid y Daniel en Rio de Janeiro, pero lo pudimos comprobar en carne propia ahora. Aquí, si no tienes una cobertura social (que es cara) nadie te da bolilla. No existe la salud “publica”.
Finalmente partimos rumbo a la frontera venezolana, con toda nuestra expectativa en este nuevo pais…
La idea nuestra, original, era navegar el rio Amazonas en algún barco pequeñito, de pescadores, que no sea comercial, para evitar todo lo que sea turìstico. Querìamos conocer la zona como lo harìa alguien del lugar. Tambièn querìamos hacer contacto con alguna aldea indígena de la zona, etc.. pero no resulto nada fácil cumplir este deseo, mejor dicho, imposible. Una de las razones es que la gran mayoría de la gente hace el recorrido contrario al que nosotros teníamos que hacer, es decir, salen de la ciudad de Manaos y llegan a Belem. Y nosotros, necesitábamos hacer exactamente lo contrario para seguir la ruta de salida hacia Venezuela. Adicionalmente, en Belem está todo mas “comercial” y monopolizado con respecto a la navegación del Amazonas. Ni siquiera logramos contactarnos con una persona que hiciera un viaje alternativo. Todo lo que uno encuentra son los llamados “barcos de lìnea” , es decir, barcos que transportan mercaderìa, gente que sube y baja en los puertos intermedios del rio y por ùltimo, algún que otro turista perdido. Después claro ,también están los típicos barcos destinados a los turistas. Lo que podemos decir luego de hacer este recorrido y de haber hablado con mucha gente que ya conoce el amazonas (no solo el rìo, sino la selva) es que esta zona de Brasil es la mas comercial y la “menos amazónica”, contrariamente a lo que nosotros siempre creímos. Si yo les pregunto: “donde queda el amazonas? “ que nos respondería la gran mayoria? Yo creo que lo mismo que nosotros: en Brasil!!!!!. Y la respuesta sería parcialmente correcta, ya que parte de la selva amazónica esta en Brasil, pero tambièn está en Venezuela, en Bolivia y Colombia; y, en estos últimos tres países es donde mejor se conserva, donde todo sigue siendo menos explotado y donde la selva sigue siendo eso… selva. Claro que aquí tambien uno puede tomar coraje e irse solito a internarse en el amazonas .. pero… no somos tan arriesgados! Para nada!.
Finalmente compramos dos pasajes para hacer el recorrido en un barco de línea, llamado Santarem, el cual tardaría cinco días en hacer el trayecto. Antes de subir al barco, pasamos por el mercado Ver-o-peso a comprarnos dos hamacas, ya que en el barco la gran mayoria duerme asi!! Claro, también hay algún que otro camarote perdido, pero ya es mas caro. Desde un año antes de salir de viaje el negro viene diciendo: “yo no sé si podré dormir en hamaca….como será?” Bueno, llegaba el momento de saberlo! Para resumir les cuento que comenzamos durmiendo en hamacas y terminamos durmiendo en camarote!. Detalle sin importancia.
Estuvimos largo rato esperando que salga el barco, mientras nos entretenìamos mirando la infinidad de cosas que cargaban! Caminones y camiones de mercaderia! Costaba creer que esa cosa siguiera flotando!. A las 8 de la noche salimos y nosotros, emocionados por estar cumpliendo este deseo. Ya en la noche, conocimos y conversamos con un montón de gente que nos acompañaría durante el viaje: Carlos, un señor muy simpático y ameno. El es Brasilero y vive en el estado de Acre, en el limite con peru y bolivia. Nos hicimos amigos con él. También conocimos un aleman llamado Philipe, malabarista y trotamundos. Una pareja de una chica brasilera y su novio italiano, llamados Mace y Roberto, muy simpaticos y charlatanes. Ella es apicultora y èl trabaja en el mundo agropecuario. Una peruana, un yanqui… bueno… varios.
Al otro día nos levantamos temprano y salimos rápido a mirar por donde íbamos. Durante casi todo el día navegamos por lo que se llama el canal de Breve, en el rio llamado Igarapi-miri y recién a la tardecita llegamos al curso del rio Amazonas. El canal de breve es el lugar donde el rio se hace más estrecho por lo cual permite ver de cerquita ambas costas y esto permite observar con mucha facilidad toda la floresta de la selva. La vegetación era muy abundante, de un verde increíble, con una diversidd de plantas, hojas , flores, todo impactante. Creo que realmente ahí caímos recién en cuenta de donde estábamos. Entre la vegetación, en la orilla del rio se podian ver cada tnto casitas de pobladores locales, indígenas, etc,.. todas ellas muy sencillas, de madera y hojas de palmera en general, y construidas sobre una base alta. Todas ellas contaban con canoas o pequeñas embarcaciones al lado. Una cosa que nos llamó la atención es que, a medida que
nuestro barco se iba acercando a alguna de estas casas, salían rapidísimo niños en sus botes y se acercaban al barco (por lo general niños pequeños de 6 o 7 años solos en las canoas, o también mujeres con varios niños pequeños). Esto paso una vez y otra vez y nosotros, ignorantes, pensábamos que iban a saludar. Pero luego nos informamos y nos dijeron que se acercan, esperando que la gente del barco les alcance alguna cosa: ropa o alimentos por lo general. Esto sucedió cientos de veces a lo largo del día. Carlos nos contaba que por su trabajo (es secretario de gobierno por el partido de Lula, el pt) visitaba con mucha frecuencia aldeas indígenas y las tres cosas que más les piden son: sal, municiones y fuego. Cuando la gente le acercaba algo desde el barco, agradecían con una gran sonrisa. Varias de estas canoas se acercaban al barco y con una habilidad impresionante, se enganchaban con unos lazos o ganchos a las goms que colgaban del barco!! Algunos niños, solo por diversión! Y muchos otros para vender dentro del barco distintos productos: palmitos de la palmera de Acai (EXQUISITOOOO, nada que ver con los palmitos que nosotros estamos acostumbrados a comer en argentina.. pero nada que ver!!), bananas, camarones, manies.. y un montón de otras cosas. Todo el día estuvimos embobados disfrutando de todo esto y sin poder despegarnos de la baranda del barco para mirar todo lo que habia en la costa. Finalmente llegó el atardecer, un momento único en un lugar único… fue magico.. y había una energía inmensa. El cielo, rojo, muy rojo. Ya a la noche, disfrutamos de la brisa fresca, las estrellas y la luna. También de lindas charlas, principalmente con Carlos, con el que hicimos una linda amistad. (con el negro se la pasaron hablando de whiskies!).En el segundo día, el paisaje ya cambio un poco. La vegetación seguía siendo hermosa, pero había mas claros y la costa era mas suave. El día anterior la vegetación era tan exuberante que nosotros nos pregunt´bamos como haríamos para ingresar a la selva si nos obligarn a hacerlo!! Hoy en cambio, ya había como ms barranquitas o tipo playitas en algunas partes. También se podían ver algunas manadas de búfalos. En el agua, nos acompañaban los votos (delfines de agua dulce) que nos alegraban y nos sorprendían con sus saltos y nos dejaban disfrutar de su belleza natural. En todo el trayecto me acordé mucho de mi papa, porque sé que a él le encanta todo esto y que lo hace feliz el río y la selva. Y desde el corazón intenté compartirlo con él.
Al tercer día el barco llego tempranísimo al puerto de una ciudad llamada Santarem, la cual tiene unos 250.000 habitantes y esta considerada la ciudad màs linda del estado de Amazonia. Le dicen el caribe de agua dulce (en el album de fotos aparece una foto de arena y playas, bueno , es de esa ciudad). El barco iba a estar anclado todo el dia en ese puerto, asi que aprovechamos para conocer el lugar. Salimos en grupo con Carlos, mace y Roberto. Hicimos unos 38 km hasta la playa mas famosa de la ciudad llamada Alter do Chao, donde tambièn hay un pueblito. La arena era blanquìsima, con barracas de paja y palos en la orilla del rio. El agua era muy clarita y tibia y también había arboles nativos cerca de la costa. Pasamos un dia maravilloso, compartiendo charlas y baños con estos nuevos amigos. La vuelta fue un poco emotiva porque nos teniamos que despedir de Carlos ya que èl se quedaba en esta ciudad. Realmente en poco tiempo hicimos una linda amistad con èl. Nos hizo muy bien conocerlo. Es todo un poeta de la vida.
Una cosa que nos llamo la atención del barco es la falta TOTAL de conciencia ecológica. Era indignante ver como todo el mundo tiraba la basura al rio, inclusive la propia tripulación del barco. A nadie le importa la gran cantidad de años que tiene que pasar para que una lata de coca o cerveza se degrade en el rio! Pensábamos cuanto tiempo mas le quedara al amazonas con este tipo de actitudes?
Pasamos dos días mas en el barco y finalmente llegamos a Manaos!!! Al fin tierra firme!!!! Habia finalizado un viaje que disfrutamos mucho! Bajamos nuestro equipaje y bicis y comenzamos a recorrer esta ciudad que tiene 1.500.000 habitantes aproximadamente. La misma tuvo su época de esplendor en la época de “la borracha”, que fue cuando se exportaba la producción de las plantas de latex, a fines del 1800. Desde un principio nos sentimos bien en esta ciudad y nos pareció linda, a pesar de ser enorme y muy industrial. En esta ciudad existen muchísimas fabricas importantes y se debe, en su gran mayoria, a un proyecto de “zona franca”,mediante el cual dichas empresas pagan minimos impuestos a cambio de inversiones en infraestructuras, cultura, deporte , etc para la ciudad. Y esto se nota mucho!! Aquí todos los edificios historicos están perfectamente conservados, hay mucha movida cultural gratutita, incentivo deportivo, bueno, de todo!! Inclusive la ciudad esta hermosamente decorada para navidad!!! Increíble lo lindo que esta todo decorado con miles de lucecitas… con el negro nunca habíamos estado en una ciudad decorada asi para las fiestas! Esta zona franca tuvo su inicio 25 años atrás y con el paso del tiempo ha ido incrementando sus beneficios, dándole esplendor a la ciudad. Hay muchos lugares para visitar aquí! Una de las opciones es visitar el lugar donde se juntas las aguas del rio Negro y Solimone, famoso porque los colores de las aguas son muy diferentes, dando un espectáculo natural muy bonito. Otra opción es visitar el teatro Amazonas, que es una construcción neoclásica de fines del siglo XIX y es el símbolo del esplendor de la ciudad en el ciclo de la borracha. Por dentro el teatro es muy lujoso y por fuera muy imponente, llamando mucho la atención su cupula que exhibe los colores de la bandera brasileña y es super rara, rompiendo con el estilo general de la construccion . Incluso nos contaban que el gobernador de entonces casi pierde el puesto por haber insistido con dicha cupula, de estilo totalmente oriental, logrando el enojo de los catolicos de entonces. Nosotros recorrimos todo el teatro con un guia, que nos brindo mucha información y que nos invito a una funcion gratuita del teatro. Como contaba antes, hay muchos espectáculos gratuitos en esta ciudad. Por supuesto, al otro dia fuimos a la funcion que nos encanto!!! . Primero canto una mujer cantos navideños, muy lindos. Luego un grupo con musica amazonica, que te llegaba al alma! A Norbe le encanto mucho este grupo. Finalmente, vallet. Realmente salimos encantados de ese lugar. Otro lugar tipico de visita es el puerto de la ciudad, lleno de vida! cientos y cientos de puestos ambulantes, gente caminando por todos lados, mezcla de olores y colores, calor , ruidos continuos, barcos llegando y partiendo minuto a minuto …bueno, es uno de los puertos mas importantes de Brasil.Tambien hicimos el recorrido “gastronomico” de la ciudad, probando algunos platos y bebidas tipicas de aquí. Primero probamos sándwich de “Tucuma”, que es una fruta de una palmera nativa de amazonia. Estaba rico, aunque el sabor no era muy definido. Después probamos jugos de Guarana en un lugar tipico de aquí. Hace siglos que la pasta de guarana sirve de alimento y remedio para los inicos Maes, en la Amazonia central. Hoy, la region es una de las principales productoras de la planta, que desde 1921 ingreso en la composicion de los refrigerantes. La costumbre antigua de utilizar la semilla seca, tostada y molida, en jugos vigorizantes se sigue preservando en las casas de Manaos. Nosotros nos tomamos uno de anana con Guarana y otro (super Power) con leche, almendras, mani y guarana. Después de estos jugos, podiamos pedalear 10 dias seguidos sin dormir!!! La tapioca tambien sigue siendo una comida muy tipica de aquí, que es una especie de panqueque pero de harina de mandioca, con los ingredientes que quieras.
Después de tanto barco y paseo, habia que retomar la bicicleta!!! El primer trayecto en bici por la Amazonia!!. Teniamos muchas ganas de pedalear disfrutando de la floresta Amazonica. La salida de Manaos fue larga pero tranquila, ya que salimos muy temprano (pero igualmente habia mucho trafico por ser una zona industrial). La salida de la ciudad fueron unos 20 kilometros hasta llegar a la ruta BR-174 que nos llevaria hasta la ciudad de Presidente Figueredo primero y mas tarde hasta Venezuela. Encaramos la ruta ya sabiendo que teniamos una jornada larga de pedaleo, lo que no sabiamos era que la ruta iba a ser en toda su extensión una continuación de subidas y bajadas!!! Nunca plano!! Sumado a esto, un calor intenso, agobiador, que nos hacia transpirar a litros y nos reclamaba agua continuamente (ese dia nos tomamos 12 litros de agua). La recompensa era el paisaje subyugante de la selva Amazonica, difícil de describir o de transmitir. Su verde es imponente, su aire dulzon, el sonido continuo de pajaros cantando decenas de cantos diferentes, algunos muy extraños para nosotros (por ejemplo, el canto del tucan es hermoso y muy extraño). Tambien muchos animalitos , como monos, que se nos atravesaban en la ruta. Un paisaje comun de esta zona son los llamados Igarapés, un espectáculo del Amazonas, que son una especie de arroyos o lagunas, con vegetación adentro… y con sus aguas de un color marron, rojizo. Es impresionante ver como cada especie de planta lucha por vivir y sobresalir. Incluso vemos arboles que en sus troncos abrigan a varias especies mas ¡! .Muchas flores y mariposas tambien. Paramos varias veces a sacar fotos y principalmente a descansar y tomar agua! Aunque parezca mentira, nos costaba mucho conseguir un lugar con sombra donde descansar, ya que la vegetación es tan cerrada que no te permite entrar (ademas del cagaso nuestro a las viboras jajja). Ya casi llegando, 120 km después de salir, nos encontramos con lo que nos parecia un espejismo… un mini bar!!!! Entramos volando y nos pedimos una coca gigante y helada!! Ahí nos encontramos con un grupo de brasileros con los cuales nos pusimos a charlar largo rato (hay una fotito de ellos en el album, ha, tambien hay una de Carlos, el señor del barco, que esta de sombrero). Cuando Faltaban solo unos pocos kilómetros para llegar a la ciudad de Presidente Figueredo vimos un cartel de una cascada. Paramos para mirarla y nos encontramos con un lugar maravilloso donde se podia acampar! El lugar quedaba literalmente dentro de la selva y armamos nuestra carpita a metros de la cascada. El lugar nos gusto tanto, que finalmente nos quedamos algunos dias alli. Luego seguimos nuestro viaje hasta otra ciudad llamada Boa Vista (que quedaba 750 km.adelante), que es la capital del Estado de Roraima, para finalmente salir de Brasil hacia Venezuela. Boa Vista tiene un estilo diferente a las ciudades brasileras que conocimos (aunque dicen que se parece mucho a Brasilia en su diseño). Sus calles son anchas, arboladas, sus construcciones de estilo modernoso y esta al borde del rio Branco. En esta ciudad tuvimos que ir, por primera vez al medico porque el negro estaba con dolores de estomago. Aquí comprobamos que la medicina en brasil es cara. Muy cara. Esto ya nos lo habian contado nuestros amigos Ingrid y Daniel en Rio de Janeiro, pero lo pudimos comprobar en carne propia ahora. Aquí, si no tienes una cobertura social (que es cara) nadie te da bolilla. No existe la salud “publica”.
Finalmente partimos rumbo a la frontera venezolana, con toda nuestra expectativa en este nuevo pais…

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