GUATEMALA: El alma de la Tierra.
La ciudad de Antigua nos cautivo apenas llegamos. Sus construcciones coloniales, sus calles empedradas, los volcanes que la rodean, hombres y mujeres vestidos con los trajes típicos mayas (hoy en día hay unas 30 etnias indígenas descendiente de los mayas que viven en Guatemala), todos ellos mezclados con los cientos de turistas de todas partes del mundo que llegan cada día.
Buscamos un hostel que nos gusto bastante, sobretodo porque tenía cocina, cosa que muchas veces apreciamos para poder cocinarnos algo "argentino".
Al rato ya estábamos caminando sus calles. Una de las cosas que nos pareció distinta respecto al resto de ciudades coloniales que conocimos, es que Antigua tiene todo su perímetro urbano construido de forma colonial, mientras que otras ciudades solo mantienen un casco histórico, pero el resto de las construcciones ya son modernas.
También es increíble ver la gran cantidad de viajeros que visitan esta ciudad, lo cual, a veces, es agobiante. Sobre todo se pueden ver muchísimos mochileros y viajeros jóvenes que quedan aquí varios meses para estudiar español. Esto hace que sea una ciudad muy activa.
Antigua tiene unos 40.000 habitantes y la gran mayoría vive del turismo.
Al otro día salimos a recorrer la ciudad pero en bicicleta. Aprovechamos para dar mil vueltas, sobre todo por las partes mas alejadas del centro. En Antigua hay cientos de Iglesias, algunas con una arquitectura muy bonita. Aquí, en Guate (como le llaman los guatemaltecos a su país) el catolicismo es muy fuerte y es muy común ver diferentes tipos de manifestaciones al respecto. Por ejemplo, los días domingos, adornan las calles con flores, pétalos, césped, etc., para que pasen procesiones (de diferentes santos o vírgenes cada semana) sobre ellas. Así que uno se encuentra con calles cuyos adoquines están tapados de pétalos de flores, incluso muchas veces con algún diseño llamativo. Y los vecinos, todos regando y preocupándose por mantener bonito el arreglo.
Hoy aprovechamos para comer dos de las comidas típicas de aquí: pepian de gallina y chiles rellenos. El pepian se prepara con una gran variedad de verduras asadas, hasta que estén tostadas. Aparte hierven algún tipo de carne (gallina, res, puerco) y con esa agua hacen un licuado con todas las verduras asadas. Queda como un caldo espeso, súper sabroso, bien condimentado y con los trozos de la carne mezclado. Es riquísimo.
Los chiles rellenos, son chiles rellenos de carne y algunos otros condimentos, que luego se pasan por huevo, se enharinan y se fríen. También son exquisitos. También aquí, pero sobre todo mas al norte, donde hay mas montañas y hace un poco mas de frío, el caldo de gallina de campo es muy habitual. Hacen mucho hincapié en que no utilizan pollo de supermercado, sino "autenticas" gallinas criollas. Al fin una variedad a la comida típica de toda Centroamérica, arroz y frijoles!!. Respecto a la bebida, el ron sigue siendo el rey del lugar.
Otro día decidimos conocer uno de los lugares mas promocionado de los alrededores de Antigua: el volcán Pacaya. Según nos comentaban, el volcán estaba activo y el espectáculo era impresionante. Pero nosotros, ya descreídos un poco con este tipo de "promociones", fuimos con una expectativa media. Luego de una hora y media en colectivo, llegamos al Parque Nacional Pacaya. A partir de allí, unos 45 minutos de caminata en ascenso, hacia el volcán. Justo en ese momento, comenzó una lluvia bastante intensa.. La caminata empezó suave al principio y muy fuerte después. El camino es totalmente en subida, comenzando por los 1500mts hasta llegar a los 2300 (estando el pico a 2600mts). En cuanto al trayecto, es muy boscoso en su gran parte, pero faltando muy poco se ingresa en una parte de planicie bien despejada de vegetación, producto del efecto de la lava. A partir de ese momento, se comienza a escalar, sobre piedra volcánica fría y muy negra y filosa, hasta donde baja el río de lava que emerge del cráter. Parece imposible estar viendo un río de fuego que corre montaña abajo!!!!!!! Con el negro empezamos a reírnos y a gritar de la emoción! Además, de las grietas de piedras salía muchísimo vapor, producto del calor interno del volcán, mas los efectos de la lluvia fría que caía. La escena era rarísima. Nos acercamos hasta la lava lo más que pudimos, por el calor. Nos quedamos ahí hasta la tardecita y bajamos ya de noche, viendo el espectáculo del fuego a la noche. Fue una excursión hermosa.
Al otro día nos sorprendió un hecho nada esperado por nosotros. Un sismo. Estábamos en el hostel, charlando con tres personas que trabajaban allí, cuando una de ellas empezó a gritar que se movía la tierra. Nosotros contuvimos el aliento y enseguida empezamos a sentir como si la tierra se meneara. Ellos nos indicaron que fuéramos rápido a ponernos debajo de las puertas (ya que supuestamente, ante un desplome, es la parte mas segura de una instalación). Nosotros nos mirábamos y no entendíamos nada. La sensación del suelo temblando, y de todo moviéndose, es algo difícil de explicar. Las personas de allí estaban muy preocupadas y decían que era mas fuerte de lo habitual. Pasado el susto, nos enteramos que había sido un sismo de 5.4 grados. Las radios, pidiendo a la gente que comprara agua y alimentos no perecederos (ya que es muy común, parece, que luego de un temblor, venga una segunda replica, por lo general, mas fuerte), la televisión haciendo lo mismo (incluso en cnn internacional hablaban de terremoto) y la gente a nuestro alrededor, desesperada, llamando a sus familiares para asegurarse que estuvieran bien. Una situación tan desconocida por nosotros. Angustiante. Por suerte, no hubo replica. Pero como explicarles el estado de alerta que uno tiene después de algo así!! El negro, siempre previendo las situaciones, ya se había inventado todo un sistema para que nos avisara de un movimiento durante la noche. Muy gracioso.
En Antigua nos quedamos 6 días. El próximo destino era el famoso lago de Atitlan y los múltiples pueblitos que lo rodean. Dejamos parte del equipaje en Antigua (ya que pensábamos volver aquí) y salimos rumbo a Tecpan, una ciudad que queda a mitad de camino de Atitlan, por lo cual pensábamos pasar la noche aquí..
El camino seguía en subida forzosa, teniendo que exigirnos en el pedaleo. Aunque, con menos equipaje, podíamos disfrutar mas del camino. En la ruta nos encontramos con un guatemalteco que fabrica distintos tipos de maquinas con bicicletas. Es una organización sin fines de lucro y que ayuda, generalmente, a la gente de escasos recursos. Una persona con un alma generosa. Nos invito a quedarnos en su casa, pero nos quedaba lejos del camino que seguíamos. Pensamos que tal vez, a la vuelta, podríamos ir. Lamentablemente, no pudo ser así.
Llegamos a Tecpan, una ciudad típicamente indígena, bajo la lluvia. No pudimos hacer mucho a la tarde por la lluvia intensa, pero al menos pudimos disfrutar un poco del mercado indígena de la ciudad. En todas las ciudades de Guatemala, hay mercado 2 o 3 veces a la semana, donde todos llevan sus cosas a vender: desde huevos, carnes, verduras y frutas de todo tipo, hasta cremas, artesanías, etc. Aquí uno se asegura de comprar productos frescos y directamente a sus productores. Así que muy temprano a la madrugada, hay un movimiento enorme con todos bajando sus cosas y armando sus puestitos.
Al otro día seguimos camino rumbo a Panajachel, la ciudad/pueblo mas grande del lago de Atitlan. Este lago es muy famoso y siempre lo ha rodeado un aire de misticismo. Para los mayas es un lugar sagrado. Y para cualquier persona, una belleza para la vista. Nadie puede quitar los ojos de este lugar. Uno queda como enredado en sus historias, en esa sensación de bienestar que flota en el aire, en la creencia de su gente, en la sencillez con la que viven. El lago esta rodeado de innumerables volcanes y, en sus laderas, casi tocando las aguas del lago, decenas de pueblitos pintorescos. Panajachel es uno de ellos.
Nos quedamos 3 días en este pueblo, disfrutando de sus tranquilas calles, de los negocios, de las artesanías. En esta zona de Guatemala son muy reconocidas las artesanías de mostacilla. Al recorrer la conocida calle de Santander en Panajachel, múltiples tiendas ofrecen una de las principales artesanías del lugar, joyería elaborada con mostacilla o chaquira, que es apreciada por propios y extranjeros. La fabricación y comercialización de esta artesanía significa el principal ingreso económico. Esta mostacilla o chaquira es importada de Checoslovaquia y son los artesanos quienes la combinan con jade, cuero, semillas, con piedras, coral, etc., para hacer mas atractivos sus diseños. A lo largo de la historia, los abalorios han sido utilizados no solo como adornos, sino también como un tipo de amuleto y símbolo de riqueza y poder.
La zona de Atitlan, junto con otras ciudades como Chichicastenango, Quetzaltenango, etc., es conocida como zona de "culturas vivas". Se le denomina así porque, efectivamente, aquí la cultura maya no es un mito o "algo del pasado", sino que esta muy viva en el día a día de la gente. Casi todos son descendientes mayas y conservan, como pueden, sus costumbres y tradiciones. Por ejemplo, en Chichicastenando se realiza, todos los domingos, uno de los mercados mas famosos del país, donde se pueden ver artesanías espectaculares. Uno puede caminar por horas y no termina de recorrer los miles de puestos de todo tipo que inundan el mercado. También otro atractivo que tiene la ciudad los domingos, son las ceremonias mayas-católicas que se realizan en las Iglesias. En la iglesia mas famosa, llamada Santo Tomas, se pueden ver a los indígenas afuera, vendiendo flores de todo tipo, mientras los sacerdotes mayas se pasean por la puerta, haciendo rituales propios. Mientras, adentro, los sacerdotes católicos dan misa, pero con cierta influencia maya. Por ejemplo, hay velas en todo el piso de la iglesia, la mitad de la ceremonia la hacen en el idioma Calchiqu'e y la otra mitad en español, etc. Para ver una ceremonia típica maya, algo lindo para conocer, había que caminar unos kilómetros hasta la cima de un monte. Allí esta un lugar que ellos llaman Pascal Abaj, donde realizan sus rituales. Estuvimos un rato allí, contemplando la forma en que ellos se comunican con sus dioses.
Después de Panajachel, nos tomamos una lancha y nos fuimos a otro pueblo del lago, llamado San Marcos. Allí la onda ecológica y "new age" invade a todos sus habitantes. Luego de un día aquí, nos mudamos nuevamente en la lancha a un pueblo llamado San Pedro de la Laguna. Aquí nos hospedamos en un hotel muy tranquilo y conocimos gente interesante. Gente que nos ayudo a comprender un poco más la cosmovisión maya y nos permitió compartir sus costumbres y creencias. Fue muy lindo para nosotros.
Luego de una semana por esta zona, volvimos nuevamente a la ciudad de Antigua, esta vez , con las bicis arriba de un colectivo, ya que conocimos el camino y no teníamos ganas de hacerlo otra vez de vuelta. Nos quedamos solo un día para organizar otra vez todo nuestro equipaje y ver que ruta seguiríamos. Aquí nos volvimos a encontrar con una pareja muy simpática de norteamericanos que habíamos conocido en el lago. Compartíamos el mismo hotel, así que nos pasamos todo el dia charlando.
El próximo destino era la zona de Cobán, uno de los centros de ecoturismo más importante del país. Pero antes, nos interesaba entrar nuevamente, aunque sea unos días, a Honduras; ya que nos había quedado pendiente conocer la ruina mas importante de ese país: las ruinas de Copan, mundialmente famosa.
Estas ruinas quedan casi en la frontera entre Guatemala y Honduras, solo a unos 12 kilómetros del límite y, a un kilómetro de ellas, se encuentra un pueblito llamado “Copan Ruinas”, donde nos quedamos a dormir. A pesar de ser un pueblo turístico y ser uno de los principales destinos de Honduras, en él aun se puede estar tranquilo y sentir en el aire un “aura” de armonía permanente.
Al otro día nos fuimos caminando hasta las ruinas y el camino ya anticipaba la belleza con la que nos encontraríamos. Un grupo de coloridos papagayos nos dieron la bienvenida, gritando y volando de un lado para otro.
En Copán se encontraron restos de 3450 estructuras en una superficie de 24 kilómetros cuadrados alrededor del grupo principal. Los restos arqueológicos de Copán, a diferencia de los demás restos mayas, se diferencian porque fueron utilizados como ciudad, mientras que los demás encontrados, por lo general, pertenecieron a edificios utilizados como templos.
El grupo principal esta compuesto, básicamente, por:
a) Las Estelas de la “gran plaza”, las cuales fueron realizadas entre el 613 y el 738 después Cristo.
b) La escalinata de los jeroglíficos: este es el monumento más famoso , el cual cuenta con 23 escalones que forman una especie de libro, aún no descifrado hasta la actualidad, aunque la mayoría de los arqueólogos coinciden que habla sobre la dinastía maya de la época.
c) La acrópolis, donde se encuentra el templo de las inscripciones y algunos altares.
La verdad que quedamos maravillados con este lugar. Parecía imposible estar pisando el mismo suelo que tantos siglos antes habitaban los mayas. La belleza de sus edificios, esculturas y arte desconciertan al más incrédulo y uno no puede dejar de emocionarse.
Luego de dos días aquí, volvimos a pedalear, pero esta vez rumbo a Coban (todos los nombres son parecidos!!) . Esta zona esta llena de opciones para realizar distintas actividades de turismo de aventura, ya sea en ríos, cuevas, puentes, etc. Uno de los lugares más promocionados es un pueblito llamado Lanquín, a unos 70 kilómetros de Coban, el cual cuenta con una caverna impresionante y unos rios hermosos. Así que nos quedamos un día en Cobán (donde dejamos parte del equipaje) y salimos rumbo a Lanquin, con la intención de quedarnos unos días allí y luego volver. Ya el camino nos gusto mucho, con una vegetación muy frondosa, montañas que nos regalaban panorámicas hermosas y un último tramo de 20km de terracería (como le llaman en Guatemala a los caminos de tierra). Para resumir, podemos decir que nos encantó la zona. Allí realizamos una excursión por una caverna donde nos divertimos mucho. En la entrada nos daban una vela a cada uno, ya que obviamente adentro había una oscuridad total. La cueva tenia la particularidad de que tenía ríos subterráneos, así que había que caminar, escalar y también nadar.. pero con la vela en una mano!. Fue divertido y salimos todos raspados de adentro. Al negro fue al primero que se le apago la vela, ya que luego de nadar el primer tramo, desesperado una vez que dio pie, no se le ocurrió otra cosa que resoplar.. y claro, apagó la bendita vela.
También visitamos un lugar llamado Semuc Champey. Es un parque Nacional que es atravesado por el río Cahabón, de color increíblemente esmeralda. Lo raro es que, por partes, el rio se mete debajo de puentes de piedra (unos 300 metros), pero arriba, se forman como pozas de agua, en forma de cascadas, en las cuales uno puede nadar tranquilo, bajo un manto de vegetación exuberante.
Otro atractivo de la zona son los Quetzales. El ave símbolo de Guatemala, figura en el escudo de armas, es el ave nacional, y también presta su nombre a la moneda de este país (Un dólar es igual a siete quetzales).. Esta ave tiene un papel importante en la mitología prehispánica y moderna de la región. Los reyes y sumos sacerdotes ancianos llevaban tocados de plumas de quetzal. En varios idiomas mesoamericanos, la voz quetzal puede significar también precioso, sagrado o erigido. Se considera que el quetzal no puede procrear ni vivir mucho tiempo en cautiverio, por eso es un símbolo tradicional de la libertad. Representa las más altas dignidades religiosas de los ancestros mayas.
De más esta decir que su belleza es impactante. El pecho y el abdomen son de color rojo carmesí, su cola puede llegar a medir hasta un poco más de un metro y en su cabeza, el verde plumaje se dispone de manera que forma un penacho sedoso de unos 3 cm de ancho. Eso si, es muy escurridizo y solo algunos, con mucha suerte, pueden lograr verlo de cerca.
Luego de aquí, volvimos nuevamente hasta el pueblo de Cobán, donde tuvimos la suerte de conocer una persona maravillosa: Leonel Pu. Es el dueño del hostal “Casa Luna”, del cual nos hicimos amigos y compartimos noches de cenas, vinos, y buena charla. Nos dio varias lecciones de bondad con su forma de relacionarse con la gente. Otra persona que nos marco durante el viaje.
El próximo lugar que queríamos conocer eran los famosos restos arqueológicos de Tikal. Así que continuamos viaje con ese rumbo, pasando por caminos de una frondosidad y verdor impresionantes, con montañas hermosas y caminos poco transitados. A los costados, innumerables atractivos turísticos que pasamos de largo, ya que de lo contrario, no salíamos más de Guate!!!.
Llegamos a la provincia de Peten, con su lindo lago. Quedamos en un pueblito y en otro, hasta que finalmente, llegamos a uno de los lugares más esperados: Tikal. Cuantas veces habíamos escuchado o visto en documentales sobre este impresionante lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad? .. y pensar que ahora ya estábamos ahí! Con todas las expectativas del mundo!!.
Las ruinas de Tikal se encuentran dentro del Parque Nacional Tikal. Así que los últimos 20 kilómetros de pedaleo lo hicimos dentro de este parque, donde se pueden ver carteles de protección para distintas especies de animales. Fuimos con la intención de acampar ahí. Así que apenas llegamos, armamos nuestra carpita en un lugar hermoso. Con el negro pensábamos que lo único que nos hacia falta era yerba para el mate! .. y bueno.
Al otro día, tempranísimo, 4 y media de la mañana, hicimos el ingreso a las ruinas. La idea era contemplar el amanecer desde uno de los templos más famosos: el número 4. Éste era utilizado para estudios sobre las estaciones del año, por ello, su ubicación permite ver la formación de todas las demás pirámides (ya que según como el sol se reflejaba sobre los otros templos, ellos podían determinar con una exactitud increíble, los días y estaciones). De más esta decir que los mayas poseían un conocimiento superior e increíble sobre el tiempo (crearon varios calendarios que, aún hoy en día, resultan más exactos que el utilizado mundialmente, el gregoriano).
Desde aquí se puede ver la selva, que parece una alfombra, de la cual emergen todos los templos. Todos los que estábamos ahí presentes, permanecíamos en un silencio natural y respetuoso, ante tanta magnificencia.
A partir de allí no paramos de caminar, de un lugar a otro, contemplando los diferentes templos y esculturas. Subimos a varios, desde los cuales se tiene una vista preciosa. Uno de los lugares mas lindos es la llamada “la gran plaza”, donde se encuentra el templo I o templo del Jaguar.
El parque cuenta con 550 km2 y contiene miles de estructuras. Solo el área central de la ciudad, de 16 km2, contiene más de 4.000.
En 1848 comenzaron las primeras expediciones para la exploración de Tikal, realizada casi en su totalidad por arqueólogos extranjeros. Se realizaron varias restauraciones y se considera que, hasta hoy en día, solo se ha restaurado el 10% de la ciudad original.

<< Home